Εἴ τι καλὸν μανθάνουσιν οἱ νεανίαι ἐν τῇ ψυχῇ αὐτὸ φυλάττουσιν.



domingo, 25 de febrero de 2024

DIÁLOGO DE HÉCTOR E ANDRÓMACA

 DIÁLOGO DE HÉCTOR Y ANDRÓMACA

Este encuentro familiar, perteneciente al canto VI de la Ilíada de Homero, se produce cuando Héctor vuelve a la ciudad en busca de su hermano Paris para regresar juntos al campo de batalla. Pero antes de partir corre a despedirse de su mujer que lo espera en las Puertas Esceas junto a las murallas.

Andrómaca, portando a su hijo Astianacte, llamado Escamandro por su padre (homónimo al río que baña Troya), intenta convencer a Héctor de que se quede en casa y trate de combatir desde la muralla a los griegos que, según ella, subirán por un cabrahígo (un tipo de higuera que crecía pegada a las murallas de Troya). Este se rehúsa a las súplicas de su mujer objetando que tiene que guiar a su ejército y que no puede permitir la caída de su mujer o de su hijo en manos aqueas, pero Andrómaca insiste que si Héctor perece en la batalla ella se quedará sola pues no le quedan más tutores o figuras masculinas que le puedan proteger.

También se despide de su hijo, atemorizado por el casco con crines que porta su padre, y tras una dolorosa e íntima escena de despedida, Héctor se marcha y Andrómaca lo llora porque sabe que no lo volverá a ver con vida.

Traballo realizado por Xoel Añón 2º BAC B (2024)

TEMA D´A ILÍADA

Tema de la Ilíada

La Ilíada, cuyo tema principal es la cólera de Aquiles, relata los sucesos de unos pocos días del décimo año de la guerra de Troya que libraron aqueos y troyanos.

Tras una invocación, la Musa narra que, conforme al plan de Zeus, Agamenón, jefe de los aqueos, desoyó la petición de Crises, sacerdote de Apolo, que le suplicó que le devolviera a su hija Criseida, otorgada a Agamenón como parte del botín obtenido al capturar una fortaleza aliada de Ilión. Crises clamó venganza a Apolo, y éste envió una peste contra los aqueos. Ante esto, Aquiles pide a Agamenón que devuelva a Criseida, pero éste se niega y le acaba amenazando con quitarle su recompensa, la esclava Briseida.

Agamenón se vio obligado a devolver a Criseida para librar a la hueste de la plaga, pero exigió a Aquiles la esclava Briseida, que había sido su botín. Se produjo entonces una agria disputa entre los dos. Aquiles estuvo a punto de sacar la espada y matar a Agamenón. Pero obligado a entregársela por mandato de Atenea, lleno de cólera por la deshonra, decidió no luchar más. Entoces, Tetis, madre de Aquiles, suplicó a Zeus que vengara a su hijo y causara la perdición de los aqueos hasta que dieran satisfacción a Aquiles. Zeus accedió.

Durante los días siguientes, los aqueos comenzaron a perder muchas batallas, multiplicándose las pérdidas humanas en dicho bando. Patroclo, viendo que la situación era desesperada, pidió a Aquiles permiso para ayudar a los aqueos. Una vez obtenido, salió a luchar con las armas de Aquiles y mató a Sarpedón, pero murió a manos de Héctor y Euforbo Pantoida (con la divina ayuda de Apolo). Tras esto, Aquiles mató a Héctor en un duelo cuerpo a cuerpo. 

Traballo realizado por Martín Golán 2º BAC B (2024)

ENFRENTAMENTO DE AQUILES E AGAMENÓN

 ENFRENTAMIENTO DE AQUILES Y AGAMENÓN

Este conflicto narrado en el canto I de la Ilíada, el cual fue la causa de que Aquiles entre en cólera y se retire del campo de batalla, surge a partir de una petición que el sacerdote Crises le hace a Agamenón, rey de hombres. Tal petición es nada más y nada menos que la devolución y liberación de su hija Criseida, esclava de Agamenón en ese momento.

Tras el rechazo del rescate y la burla por parte de Agamenón ante Crises, este último clama a Apolo para que castigue a los aqueos enviándoles una serie de plagas que diezman sus tropas. Posteriormente, en la tienda de Agamenón se organiza una reunión con el propósito de esclarecer la causa de las plagas. Calcas (adivino y augur de los aqueos) profetiza que Criseida debe ser liberada para que las pestes cesen y Agamenón acepta a regañadientes aunque no quiere quedarse sin esclava. Aquiles trata de calmarlo diciéndole que si conquistan Troya podrá gozar de una recompensa tres o cuatro veces mayor.

Pero Agamenón no está dispuesto a ser el único que se quede sin su recompensa, siendo como es el jefe de los aqueos, y amenaza con quedarse con la esclava de Aquiles (Briseida). Esto ocasiona la cólera de Aquiles, quien en un primer momento quiere matar a Agamenón pero es frenado por Atenea. Tras dirigirse ambos varios insultos, Aquiles finalmente abandona el combate. La consecuencia inmediata será que los aqueos empezarán a perder batallas, y que posteriormente Patroclo, no pudiendo soportar la situación en la que se encuentran los aqueos, ocupa el lugar de Aquiles. Pero esto ocasionará su muerte, y hará que Aquiles vuelva a la lucha para vengar la muerte de su amigo Patroclo.

Traballo realizado por Xoel Añón 2º BAC B (2024)

LOS DIOSES EN LA ILÍADA

 LOS DIOSES EN LA ILÍADA

En la Ilíada de Homero los dioses del panteón griego desempeñar un papel muy importante, revelando la fuerza del destino y las relaciones humanas.

Tanto sus interacciones, puntos de vista como sus conflictos influyeron en el transcurso de la Guerra de Troya. Los dioses principales de la obra son: Zeus, rey de los dioses y gobierna el conflicto, sus decisiones a menudo allanan el camino para la intervención de otros dioses; Hera, esposa de Zeus, quien atacó a los troyanos además de hacer planes en contra de ellos e incluso en contra de Zeus; Atenea, patrona, la cual ayudó a héroes griegos como Aquiles y Odiseo, además de ser la diosa de la sabiduría y de la guerra; Apolo, quien trajo la peste al campamento y ayudó a Héctor a matar a Patroclo, cabe destacar su intervención con la peste en el canto I ya que Crises era su sacerdote; Poseidón, que a pesar de ser el primero en construir las murallas de Troya estuvo del lado de los griegos durante la guerra (además de estar enfadado porque los troyanos no le recompensaron lo suficiente por su trabajo); Afrodita, diosa del amor que apoyó a Paris y a los troyanos por haberle dado Paris la manzana en el juicio sobre la belleza, a menudo salva de la muerte a los héroes troyanos como a Paris cuando en el canto III se enfrenta con Menelao, que lo saca de la lucha y también su hijo Eneas; Ares, dios de la guerra que se sitúa siempre en el bando contrario al de su hermana Atenea (la cual apoya a los aqueos mientras que Ares a los troyanos) ya que son enemigos; Hefesto, dios del trabajo del hierro y del fuego, a petición de la madre de Aquiles, Tetis, le hizo una nueva armadura; Tetis, ninfa y madre de Aquiles, aunque no sea diosa del Olimpo desempeña un papel importante sobretodo cuando le hace la petición a Zeus de que honre a su hijo haciendo que los aqueos vayan perdiendo la guerra y también cuando le pide a Hefesto que le haga una nueva armadura a Aquiles.

Los dioses de la Ilíada suelen ocuparse y o reflexionar sobre los pensamientos, emociones y conflictos del comportamiento humano.

Sobre todo cuando se trata de aprovechar al máximo las debilidades y fortalezas humanas. Su participación le otorga a la narración una capa de complejidad y dualidad, entrelazando los reinos divino y mortal. Además, este hecho ilustra la comprensión griega antigua del universo, en donde lo divino tenía un papel fundamental en los asuntos humanos y el destino mortal solía estar a merced de estos caprichosos seres divinos.

Las acciones e intervenciones de dichos dioses son fundamentales para hacer avanzar la trama y dar forma a los temas de la epopeya, incluidos el honor, el destino, la naturaleza del heroísmo.

Traballo realizado por Cristina Llan 2ºBAC B (2024)

EL HÉROE HOMÉRICO

 CARACTERÍSTICAS DEL HÉROE HOMÉRICO

Los Héroes homéricos son figuras mitológicas cuyas historias se sitúan en la antigua Grecia, alrededor del siglo VIII a. C. En las epopeyas de Homero, estos héroes presentan ciertas características que los distinguen entre otros tipos de personajes heroicos. El héroe hómérico tiene cualidades de excelencia tanto física como morales, pues su linaje solía ser divino. Estos héroes eran conscientes de su valor gracias al reconocimiento social que tenían y sus acciones se basaban en la ἀρετή, la virtud, que estaba ligada al honor, τιμή. El héroe recibe honor mediante la recompensa y se puede afirmar que este honor solo se podía mejorar con la muerte física, por lo tanto, los héroes homéricos no le tenían a la muerte, solo querían que correspondiese con su grandeza y dejar así una reputación impoluta.

En las obras de Homero, los héroes cumplen con el concepto de “aristía del héroe”, que es el momento en que desarrollan y desempeñan grandes hazañas, mostrando todo su potencial como guerreros, por ejemplo, en el canto XVI donde Patroclo, amigo íntimo de Aquiles, el héroe principal del bando aqueo; utiliza las armas de su compañero y consigue hacer huir a los troyanos que pensaban que se trataba de Aquiles. Aunque terminó siendo herido por Euforbo y rematado por Héctor, el héroe principal del bando troyano. La aristía se demuestra también en la asamblea de guerreros, donde es muy importante el discurso oral.

Es importante destacar que, a pesar de ser considerados semidioses, los héroes, presentaban cualidades humanas, como el sentimiento de amistad, representado claramente en la relación, ya comentada entre Patroclo y Aquiles. Pues tras la muerte de Patroclo, Aquiles les jura vengar esta y en el canto XXII acaba con Héctor atravesando con su espada, forjada por Hefesto, desde el cuello hasta la nuca, pero sin cortarle el garguero, permitiendo que el valiente Héctor suplique que entregue su cuerpo para poder recibir la muerte merecida, a lo cual Aquiles se negará. Otro ejemplo de cualidad humana en los héroes homéricos sería el vínculo de hospitalidad que se puede observar en el canto VI cuando se encuentran Glauco, un troyano; y Diógenes del bando aqueo, pero dejan de lado sus diferencias tras enterarse de que el abuelo de uno fue el huésped del padre de otro.

En conclusión, los héroes homéricos se enfrentan a desafíos que ponen a prueba su carácter y representan ideales culturales de modelos de conducta, virtudes y valores morales.

Traballo realizado por Iria Torre 2º BAC B (2024)

HOMERO

 Homero (Quién fue, características, qué hizo)

Homero vivió en el siglo XVII a.c. y fue y sigue siendo el símbolo de la épica y la poesía para los griegos, pues a él se le atribuyen la Ilíada y la Odisea. Incluso se ha llegado a poner en duda su existencia ya que algunos sostenían que no había existido dicho autor y también que la Ilíada y la Odisea no podían ser escritas por el mismo autor ni ser de la misma época, debido a las diferencias encontradas entre ellas. Esta polémica tuvo el nombre de “cuestión homérica”. Tampoco se niega que haya habido una persona que haya organizado estos materiales dentro de un plan general de los dos poemas.

La literatura griega dará su comienzo con estas dos obras homéricas, poemas cuyo autor escribió o dictó en un momento en donde los griegos volvieron a conocer la escritura (conocida anteriormente por la cultura micénica). En su época, Homero se encontró a caballo entre las dos estampas de la poesía épica: la primer oral, en donde el cantor llamado “aedo” cantaba estos poemas de héroes y personajes míticos aprendidos de otro autores, sin el empleo de la escritura; y la segunda etapa oral en donde entra en juego el papel de la escritura de la mano de los “rapsodos”, quienes recitaban y no cantaban los poemas que ya eran de su propia creación, no aprendidos de otro autor.

Homero en su poesía nos presentará a estos aedos que cantan sus poemas acompañándose de un instrumento musical de 3 o 4 cuerdas (la forminge). El poeta también tendrá conocimientos acerca de la guerra de Troya, la cual pudo tener lugar hacia 1200 a.C. o poco después, y sobre la cultura micénica, ambas cosas solamente pudiendo llegar por una tradición oral dada a la lejanía en el tiempo en la que suceden.

Esta poesía heroica se cantaba en versos de métrica uniforme y ritmo rápido denominados hexámetros. La regularidad métrica es fundamental en la memorización de los poemas y en su transmisión oral de generación en generación. Todos los poemas épicos presentan dos elementos en común: se componen y recitan de memoria, sin ayuda de la escritura, y se cantan con acompañamiento musical o de un bastón. Los poemas son, propiamente, canciones. Precisamente, la oralidad de su difusión determina uno de los rasgos más característicos del estilo épico: los poemas homéricos se hallan salpicados a lo largo de sus miles de versos de frases que se repiten una y otra vez para facilitar su memorización. Estas fórmulas épicas suelen ser nombres y epítetos de héroes, como «divino Ulises», «Héctor, el de tremolante casco», «Aquiles, el de los de pies ligeros», etcétera.

Traballo realizado por Antía Martínez 2º BAC B (2024)